Herramienta gratuita para clase

Temporizador de Clase

Una cuenta atrás que se lee desde el fondo del aula, que mantiene la pantalla encendida y que dice la verdad sobre el tiempo aunque cambies de pestaña. Sin anuncios, sin cuenta y sin instalar nada.

Sin anuncios, nuncaSin registroCómo funciona
Temporizador de Clase
05:00
Rápidos

Para el timbre o el final de la clase. Si la hora ya pasó hoy, cuenta hasta mañana.

Del mismo equipo

Llena el tiempo que acabas de medir

El temporizador lleva la actividad. AI Quiz Maker la escribe: una rutina de entrada, una ronda de repaso o un ticket de salida a partir de tus apuntes, un PDF o un tema.

  • Convierte una clase en un cuestionario en un minuto
  • Comparte un enlace que abren tus estudiantes, o expórtalo a Kahoot, Quizizz y Blooket
  • Guárdalo y repite la misma clase el año que viene
Crear un cuestionario gratis

Plan gratuito, sin tarjeta

Sacarle más partido al temporizador

  • Pon nombre a la actividad. Un número proyectado no dice nada; «Lectura en silencio — 8:00» se explica solo.
  • Pon el aviso previo en un minuto. El aviso de recogida es lo que de verdad hace reaccionar al alumnado.
  • Para las estaciones, monta la rotación una vez y guárdala. La semana que viene seguirá ahí.

Cómo usarla

En marcha en cuatro toques

Sin cuenta, sin pantalla de configuración y sin instalar nada. Elige una duración, ponle nombre y proyéctalo.

  1. 1

    Elige una duración

    Toca un tiempo rápido o escribe los minutos y segundos que quieras. La última duración que usaste vuelve a aparecer la próxima vez.

    5 segundos

  2. 2

    Ponle nombre a la actividad

    Escribe para qué es el tiempo. El nombre aparece sobre el disco, así que un temporizador proyectado se explica solo sin que digas nada.

    10 segundos

  3. 3

    Ponlo en marcha

    Pulsa iniciar o la barra espaciadora. El disco se va vaciando y puedes sumar o quitar un minuto sin parar el reloj.

    1 segundo

  4. 4

    Ponlo en la pizarra

    Pulsa F para pantalla completa. Los números se adaptan al tamaño de la pantalla y esta se mantiene encendida, así que el temporizador sigue ahí en el minuto catorce.

    1 segundo

Qué obtienes

Lo que hace este temporizador y los demás no

  • Mantiene la pantalla encendida

    Un proyector configurado para apagarse a los diez minutos se atenúa en mitad de una tarea de quince. Este pide al navegador que siga despierto mientras corre el reloj, y te dice en pantalla si lo ha conseguido, porque un bloqueo que falla en silencio es idéntico a uno que nunca se pidió.

  • Sigue siendo exacto al cambiar de pestaña

    Los navegadores ralentizan los temporizadores en segundo plano a una vez por segundo y después a una vez por minuto. Un temporizador que cuenta sus propios tics se retrasa minutos. Este lee el reloj, así que en cuanto vuelves a la pestaña el número es correcto.

  • Un disco que se vacía, no una barra

    El tiempo restante es una superficie, así que quien todavía no lee el reloj puede ver cuánto queda. Puedes ocultar los números por completo y dejar solo el disco.

  • Un aviso antes del final

    Elige un aviso a los treinta segundos, uno, dos o cinco minutos. Un rótulo lo anuncia y suena una señal más suave: el aviso de recogida que das en voz alta, incorporado. O desactívalo si no lo quieres.

  • Estaciones que avanzan solas

    Monta una rotación de pasos con nombre y duración propia y el temporizador los va recorriendo solo, marcando cada cambio. Guarda la rutina entera y estará ahí la semana que viene.

  • Añade un minuto sin reiniciar

    Las clases se alargan. Más uno, menos uno y más cinco funcionan con el reloj en marcha, así que no estás reiniciando un temporizador delante de una clase que está a mitad de tarea.

  • Modo calma

    Sin parpadeos ni pulsaciones, con final silencioso opcional y colores comprobados en contraste y en daltonismo. Se activa solo si tu dispositivo ha pedido menos movimiento.

  • Un enlace que puedes pegar donde quieras

    Copia un enlace que lleva la duración y el nombre consigo y pégalo en Google Classroom o guárdalo en favoritos por rutina. Al abrirlo el temporizador queda exactamente como lo dejaste.

Medidor de ruido

Un medidor de volumen en directo para la misma pantalla: fija un límite y ve cuándo la clase lo supera.

Monitor de Nivel de Ruido
Herramienta Gratis
Sonido de aviso
Meta de silencio

Listo para Monitorear el Ruido

Haz clic en el botón de abajo para permitir el acceso al micrófono y comenzar a monitorear el ruido del aula en tiempo real.

El sonido se analiza solo en este dispositivo. No se graba ni se envía nada.

El temporizador responde a cuánto tiempo queda; esto responde a cuánto ruido hay mientras tanto. Escucha por el micrófono del dispositivo, muestra el nivel según cambia y marca cuándo la clase pasa del límite que fijes. No se graba nada y no se envía nada a ninguna parte: el audio se mide en el navegador y se descarta fotograma a fotograma.

¿Qué es un temporizador de clase?

Un temporizador de clase es una cuenta atrás que proyectas para que toda la clase vea cuánto tiempo queda de una actividad. Sustituye al profesor repitiendo «cinco minutos más» por algo que cualquiera puede leer por sí mismo, y por eso calma el aula: la información es pública, así que nadie tiene que pedirla.

Este funciona en tu navegador, sin cuenta y sin descargas, y muestra el tiempo restante por partida doble: en cifras y como un disco de color que se vacía según pasa el tiempo. Sirve en un proyector, una pizarra digital, la tele del aula, un portátil o un Chromebook, y una vez cargada la página el temporizador no necesita conexión, así que sigue funcionando si se cae el wifi a mitad de clase.

Un temporizador que sigue siendo correcto cuando vuelves a él

Casi todos los temporizadores web cuentan. Guardan un número, le restan uno cada segundo y confían en que cada segundo llegue. Eso funciona exactamente mientras la pestaña esté delante de ti. Los navegadores ralentizan a propósito los temporizadores de las pestañas ocultas para ahorrar batería (en Chrome, a una vez por segundo, y tras cinco minutos ocultos, a una vez por minuto). Así que quien cambia a una presentación tres minutos vuelve a una cuenta atrás que apenas se ha movido, y una tarea de quince minutos se convierte discretamente en veinte.

Este no cuenta. Cuando pulsas iniciar registra la hora de reloj en la que acaba la actividad, y en cada fotograma pregunta qué hora es realmente. No se acumula nada, así que no hay desfase, y una pestaña que ha estado oculta diez minutos muestra el tiempo correcto en el primer fotograma en que la miras. Es una diferencia pequeña de arquitectura que resulta ser toda la fiabilidad de la herramienta.

La otra mitad del mismo problema es que la pantalla se apague. Los proyectores y las pizarras digitales del centro suelen atenuarse tras diez o quince minutos sin actividad, y un temporizador no genera actividad: cuanto más larga es la tarea, más probable es que el temporizador desaparezca antes de que acabe. Esta página pide al navegador un bloqueo de apagado mientras el reloj corre. Esa petición puede rechazarse, y los navegadores la retiran en cuanto la pestaña deja de estar visible, así que se vuelve a pedir automáticamente y el estado actual se muestra en pantalla bajo los controles. Si dice que no está evitando el apagado, eso es la verdad y no un fallo silencioso.

Leer el tiempo sin leer el reloj

Lo más útil que hace un temporizador de clase es convertir una duración en una forma. Un niño de cinco años, o cualquiera que todavía no tenga interiorizado lo que son cinco minutos, no puede hacer gran cosa con las cifras 05:00; pero un disco casi lleno que se va reduciendo se entiende al instante. Por eso el temporizador de aquí lleva por delante una porción maciza que se vacía en sentido horario en vez de un anillo fino o una barra, y por eso los números se pueden apagar del todo y dejar solo la forma.

De la misma idea salen dos detalles menores. El disco se muestra lleno y quieto antes de que pulses iniciar, para que la duración completa se vea como cantidad antes de que se quite nada. Y el color cambia según baja el tiempo, pero el color nunca es la única señal, porque la superficie del disco y las palabras del rótulo de aviso llevan la misma información para quien no pueda separar los colores.

Sobre ese punto en concreto: los tres estados se comprobaron en vez de elegirse a ojo. Casi todos los temporizadores de la web señalan el estado con verde, luego ámbar y luego rojo. Simulando protanopía, deuteranopía y tritanopía, esos tonos concretos siguen siendo distinguibles (la idea habitual de que son invisibles para las personas daltónicas está exagerada), pero fallaban otra prueba. Como objetos gráficos, los estados tienen que superar una relación de contraste de 3:1 con su fondo, y el verde y el ámbar habituales miden unos 2,3:1 y 2,2:1 sobre fondo claro. El azul, el ocre y el rosa que se usan aquí miden 6,7, 4,9 y 6,3 sobre blanco y se mantienen por encima de 3:1 en la vista oscura a pantalla completa, además de quedar más separados que los originales en las tres simulaciones.

Estaciones, transiciones y el aviso de dos minutos

Casi ningún uso real de un temporizador en clase es una sola cuenta atrás. Es una secuencia: cuatro minutos para arrancar, doce de tarea, tres para recoger. O una rotación de estaciones de ocho minutos cada una con un cambio entre medias. Hacer eso con una cuenta atrás simple significa quedarse junto al portátil y reiniciarlo cuatro veces, que son cuatro ocasiones de perder al grupo.

El modo estaciones toma una lista de pasos con nombre y duración propia y los recorre solo, marcando el cambio y anunciando el siguiente; y una rotación se puede guardar y recuperar la semana que viene. Se guarda en este navegador, no en una cuenta, así que no hay que registrarse ni pagar para conservarla.

El aviso antes del final merece mención aparte porque es lo que el profesorado hace de viva voz y casi ninguna herramienta contempla. «Quedan dos minutos, id terminando la frase» es lo que convierte un final ordenado en algo distinto de un corte brusco. Aquí es un ajuste: elige treinta segundos, uno, dos o cinco minutos, y en ese momento un rótulo anuncia el tiempo restante y suena una señal más suave, distinta de la alarma del cero.

Sin anuncios, sin cuenta y sin guardar nada de tu clase

Muchos temporizadores de clase gratuitos de la web llevan publicidad, y algunos cobran por quitarla. Eso significa que el docente que proyecta uno puede acabar enseñando anuncios a treinta niños, o pagando para no hacerlo. Este no lleva publicidad ninguna y no hay nada a lo que mejorar: hacemos software para generar cuestionarios, y el temporizador es una herramienta que regalamos.

Tampoco hay nada en lo que iniciar sesión ni nada sobre tu clase dentro. El temporizador nunca pregunta quiénes son tus alumnos, y lo único que recuerda (tu última duración, tu sonido y tus rotaciones guardadas) se queda en el almacenamiento de este navegador y no se envía a ninguna parte. Borrar los datos del navegador lo elimina; abrir la página en otro ordenador te da un temporizador nuevo.

Si quieres que el resto de la clase acompañe, el generador de fichas crea la tarea que el temporizador está contando, y el generador de mapas de aula y el marcador cubren las otras dos cosas que suelen estar en la pizarra en una clase de repaso.

Preguntas sobre el temporizador de clase

Lo que pregunta el profesorado antes de ponerlo en el proyector.

Sí, y no lleva publicidad. Todo lo de esta página es gratuito, sin prueba, sin tarjeta y sin nada bloqueado. En el temporizador no hay nada a lo que mejorar: hacemos software para generar cuestionarios, y esta es una herramienta que regalamos.

Lo pide al navegador mientras el reloj corre, y te muestra bajo los controles si la petición se concedió. Los navegadores retiran el bloqueo cuando la pestaña deja de estar visible, así que se vuelve a pedir solo al regresar. Algunos navegadores lo rechazan del todo: en ese caso el temporizador lo dice en vez de disimular.

Sí. Registra la hora de reloj a la que acaba tu actividad en vez de contar segundos, así que una pestaña oculta diez minutos muestra el tiempo correcto en cuanto la miras. Los temporizadores que cuentan sus propios tics se retrasan, porque los navegadores los frenan a un tic por minuto tras cinco minutos ocultos.

Sí, desactiva «mostrar los números» en los ajustes. El disco solo suele ir mejor con el alumnado más pequeño y con quien todavía está construyendo la noción de cuánto son cinco minutos, porque el tiempo restante se lee como cantidad y no como una cifra que descifrar.

Quita los parpadeos y las pulsaciones: el final es un rótulo quieto en vez de uno en movimiento, y la animación se reduce al mínimo. Se activa solo si tu dispositivo ha pedido menos movimiento. Combínalo con el sonido final silencioso para un final visible pero que no sobresalte.

Sí. Elige treinta segundos, uno, dos o cinco minutos y, en ese momento, un rótulo anuncia el tiempo que queda y suena una señal más suave, distinta de la alarma del cero. Es el aviso de recogida, incorporado.

Sí. El modo estaciones toma una lista de pasos con nombre y duración propia y avanza por ellos automáticamente, marcando cada cambio. Guarda una rotación y estará en este navegador la próxima vez que abras la página.

Sí: más uno, menos uno y más cinco funcionan en marcha. Casi todos los temporizadores te obligan a reiniciar y empezar otra vez, que es incómodo delante de una clase que está a mitad de tarea.

Copia el enlace y llevará tanto la duración como el nombre de la actividad. Pégalo en Google Classroom o guarda uno por rutina, y al abrirlo el temporizador queda listo para empezar.

Sí. Pulsa F o el botón de pantalla completa y solo el temporizador ocupa la pantalla, sin el menú ni el pie del sitio. Las cifras se adaptan al tamaño de la pantalla en vez de quedarse como en la página, y la vista pasa a fondo oscuro para no deslumbrar.

Un temporizador ya en marcha sigue funcionando. Una vez cargada la página, el temporizador no necesita conexión, así que una conexión caída no le afecta. Recargar la página sin conexión no funcionará, porque la página tiene que venir de algún sitio.

No. El temporizador nunca pregunta quiénes son tus alumnos y no hay nada en lo que iniciar sesión. Tu última duración, tu sonido y tus rotaciones guardadas viven en el almacenamiento de este navegador y nunca se nos envían. El medidor de ruido de más abajo mide el nivel de sonido en el navegador y no graba nada.

¿Aún tienes preguntas?

Nuestro equipo está aquí para ayudar. Envíanos un correo a support@aiquizmaker.co

Ya tienes el tiempo. Ahora llénalo.

Pega tus apuntes, sube un PDF o escribe un tema y AI Quiz Maker crea la rutina de entrada, la ronda de repaso o el ticket de salida; después lo exporta a Kahoot, Quizizz, Blooket o a una hoja imprimible.

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